¿Y tú qué opinas?

Hace poco un buen amigo de la primaria (gracias Charly) me preguntaba mi opinión sobre un artículo en el que se discute el polémico uso de datos por parte de las redes sociales y aplicaciones de mensajería. En particular el articulo sugiere que "WhatsApp es bastante intrusivo y Facebook es un buitre de los datos". 

Para poder expresar mi opinión, he tenido que releer el texto original un par de veces, hacer una investigación más o menos detallada, y hacer un gran esfuerzo por mantener la objetividad y tratar de ser lo más parcial posible. He intentado cubrir varios puntos que se desprenden del artículo, y para ello he separado lo bueno, lo malo, y lo feo, en ese mismo orden. Puede el lector sentirse libre de omitir cualquier sección que considere de poco interés, pues no hay una relación tan estrecha entre ellas. Y al final de la entrada puede encontrarse el resumen de mis comentarios.

Lo bueno


Comenzando con lo bueno, y tal vez dejando ver un poco del yo apasionado por mi trabajo, quisiera compartir la misión de Facebook: "Ofrecer a las personas el poder de crear comunidades y hacer del mundo un lugar más conectado". Y ¿por qué crear comunidades?, pues porque sólo a través de ellas la humanidad puede progresar. Después de todo "ningún hombre es una isla".

Algunas herramientas que ejemplifican la manera en la que FB lleva a cabo su misión incluyen la app para encontrar donadores de sangre en áreas locales, la organización de colectas y recaudaciones de fondos, la posibilidad de indicar que uno está seguro al ocurrir algún desastre natural, los recordatorios para registrarse en periodos electorales, la posibilidad de forjar relaciones emocionales y laborales, y el esfuerzo por brindar información acertada y confiable [1, 2, 3].  

Así mismo, existe un número interesante de pequeños negocios y comerciantes a quienes FB les ha servido como plataforma para mantener y crecer sus servicios y sus ventas. Como anécdota: me enteré hace poco que una tienda departamental de gran tamaño realiza ventas por WhatsApp, y ése es exactamente el mismo medio por el que mi tía mantiene su veterianaria (por si alguien necesita en Toluca). Personalmente encuentro fascinante el que pequeños negocios tengan acceso a una infraestructura que típicamente sería exclusiva de las grandes empresas. 

Estando de este lado del espejo, también he podido ser testigo de que FB es una empresa que trata de escuchar a sus usuarios. Recientemente sucedió que WhatsApp dio a conocer sus políticas de privacidad, indicando que de no aceptar dichas políticas el acceso al servicio de mensajería sería interrumpido. A consecuencia de una campaña de comunicación mal ejectuada, la gente reaccionó expresando su descontento. Facebook por su lado, ha tratado de atender este reclamo 
brindando información más clara y precisa, y extendiendo el plazo para que los usuarios puedan entender estas políticas. 

Y este caso no es único, si bien es cierto que FB no es una empresa perfecta, también es cierto que trata de aprender de sus errores, y de mejorar sus servicios día con día. He visto cómo cada una de las causas que importan a la sociedad[456] han tenido impacto en las prioridades de la empresa, buscando maneras de atender estas necesidades.  

Y aquí quiero aprovechar para compartir la explicación que he dado en repetidas ocasiones a familiares y amigos. WhatsApp requiere el uso de cierta información mínima pero indispensable para su funcionamiento. Por ejemplo, sin tu número telefónico y tu lista de contactos no podrías enviarrecibir mensajes, sin datos de tu ubicación la calidad de las llamadas sería pésima, sin tu foto de perfil tus contactos no podrían identificarte, etc. Por otro lado, el contenido de tus mensajes y de tus llamadas es sólo tuyo y de tu interlocutor, sólo los dos extremos de la comunicación tienen acceso. Esto es parecido a la manera en la que el repartidor de correo lleva una carta a su destino, sin abrir el sobre y sin enterarse de lo que va dentro. Aquí el enlace en el que se puede consultar más información al respecto.

Lo malo


Aquí es donde dejamos de lado el mundo ideal y de buenas intenciones, y nos concentramos en las realidades y las críticas. Comenzaré por reflexionar sobre la mencionada "economía de datos". 

A diferencia de las empresas de autos, de los bancos, y de las aplicaciones que venden series, o películas, o música; Facebook no vende un producto a sus usuarios. Uno no paga un centavo para poder utilizar la plataforma, y en cambio uno tiene acceso a todos los beneficios mencionados anteriormente. 

Como es bien sabido, nada es gratis en esta vida; alguien tiene que pagar para poder mantener toda esa infraestructura, los desarrolladores, los moderadores de contenidos, y todo el equipo que se encuentra detrás de cámaras. Ese recurso tiene que venir de algún lado, y es precisamente ahí donde entra el concepto de economía de los datos.  

¿Cómo funciona?, bueno, pues como cualquier otro esquema publicitario en el que alguna empresa X paga por un espacio en el que se muestra un comercial sobre el producto Y. En el radio y la televisión las empresas pagan por tiempo aire, en los espectaculares se paga por un espacio físico, y en las redes sociales y buscadores se paga por un espacio digital. ¿Cuál es el gran problema?, que los espacios digitales hacen uso de tus datos para mostrarte anuncios personalizados que tengan que ver con tus gustos y que, por lo tanto, tengan un mayor efecto.

Y aunque no quisiera reconocerlo, éste es un mal necesario. Cuando uno va al banco a pedir un préstamo, sus datos son procesados para ver si tiene un historial crediticio sano. Cuando uno va a comprar un seguro médico, los datos de salud son analizados para establecer las primas. Cuando uno va a pedir un trabajo, los datos de sus curriculums son interpretados para ver si es un candidato viable. El uso de datos en la toma de decisiones es necesario, después de todo, ¿quién le prestaría una suma fuerte de dinero a un desconocido sin saber dónde vive, o si tiene la posibilidad de pagar?, ¿quién confiaría su salud en una persona sin saber si ésta tiene la preparación adecuada o no?, ¿quién comería algún fruto desconocido sin saber si es venenoso o no?.

El problema no radica en el uso de los datos, sino en el mal uso de ellos. Es fundamental incluir cuestionamientos éticos en el procesamiento, almacenamiento y distribución de datos, y es, en mi opinión, un área que tanto FB como todas las empresas de tecnología tienen que fortalecer.

Lo "feo"


En esta sección me concentraré en comentar directamente puntos del artículo original en orden de aparición.

"La información personal que aceptamos entregar a una aplicación móvil puede ser vendida a cientos o miles de empresas, e incluso terminar en la web oscura."
Con respecto al tema de encontrar datos en la web oscura, quiero recalcar que cualquier empresa que maneje datos corre el riesgo de ser atacada por criminales cibernéticos que busquen apoderarse la información de los usuarios; sea una red social, un banco, una institución académica, o un pequeño sitio comercial. Éste es el riesgo que corremos todos al vivir voluntaria o involuntariamente en la sociedad de la información. 

Si bien es cierto que las empresas invierten un enorme capital en desarrollos de seguridad tecnológica, también es cierto que el mayor riesgo proviene del factor humano , y que la mejor manera mitigar ese riesgo es a través de la educación: aprender a reconocer mensajes sospechosos, no reenviar cadenas, no abrir enlaces, no dar información personal, verificar fuentes de información oficial, etc. De poco sirve tener el sistema más robusto y seguro del mundo, si el usuario va a utilizar contraseñas como “pedrito123” y las va a dejar anotadas a la vista de todos. 

“Algunos de los metadatos que se recolectan pueden ser usados para identificar a las personas. Me refiero a tu número de teléfono, los de tus contactos, tus fotos de perfil o cuándo estuviste en línea por última vez. También datos referidos a diagnóstico como batería y uso del móvil.”
Esto es algo que ya se ha venido haciendo, y creo que estamos acostumbrados a que WhatsApp nos indique por ejemplo, cuándo fue la última vez que Fulanito estuvo en línea, o por dónde viene Sutanito que se perdió en el camino a mi casa. Es precisamente esta información la que permite brindar funcionalidades tan convenientes. Y todas ellas tienen un switch que le permite al usuario elegir sus niveles qué tanto desea compartir. 

"En segundo lugar, se trata de un recordatorio de qué tan autoritarias son estas compañías que te presentan unas condiciones de uso que todo el tiempo están cambiando. Y una vez que ya llevas años usando la aplicación te dicen "todo o nada"; entregas tus datos o ya no puedes usar la plataforma, perdiendo tus mensajes y el contacto que cultivaste con gente durante mucho tiempo."

Yo considero que cualquier empresa tiene reglas necesarias para su funcionamiento: los restaurantes, por ejemplo, no te permiten entrar con alimentos, en los bancos no se permite el uso de dispositivos móviles, y en los aeropuertos no se permite el acceso con armas o líquidos. En el caso particular de las empresas de tecnología, muchos de esos cambios en las condiciones de uso son consecuencia directa de las evoluciones legislativas. 

En contraste con lo que sugiere la nota, los usuarios no tienen por qué perder sus mensajes, ni sus conexiones generadas en caso de que decidieran abandonar la aplicación. Tanto WhatsApp como FB permiten que los usuarios descarguen su información.

"Después de tantas promesas rotas y tantas mentiras y escándalos, los usuarios están hartos de que se los explote de esa manera, de que no se los trate con respeto y no exista una posibilidad de negociación. Por eso creo que la respuesta a los cambios de WhatsApp fue tan negativa."

Me parece exagerado hablar de explotación de los usuarios. FB es una empresa que ofrece un servicio gratuito para construir comunidades. Y la manera de hacer que estas comunidades se sostienen es a través de publicidad y algoritmos de recomendación.

"A partir de los datos se pueden inferir aspectos como orientación sexual, tendencias políticas, qué tan bien duermes, si eres una persona que se levanta a medianoche a mirar sus mensajes. También tu salud y tus intereses. Incluso tus adicciones o si tienes alguna enfermedad en particular."

Yo considero que esto es algo que inherente al ser humano: utilizar observaciones para generar conclusiones (algunas acertadas, otras no). Analizar datos para realizar proposiciones es de hecho el fundamento de método científico, no tiene bondad o maldad en sí mismo. 

"Los buitres de datos también son empresas que se dedican al marketing. Nadie quiere ver anuncios de cosas que no le interesan y buscan mostrarte anuncios personalizados."

 

Totalmente de acuerdo, yo prefiero mil veces ver publicidad de cosas que me interesan.


"Suena inocente, pero la práctica es mucho más perversa que eso. Imagínate que ingresas a cualquier página de internet que tiene anuncios y mientras la página está cargando se produce una subasta en tiempo real (real-time bidding) donde se mandan tus datos a cientos de empresas que pueden querer enseñarte un anuncio sin que tú lo hayas consentido. Esa información tuya que venden puede incluir aspectos muy sensibles como poder adquisitivo, ubicación, orientación sexual o política o tus deudas."

En mi experiencia, esta práctica no tiene una naturaleza perversa en sí misma, el problema surge a partir del mal uso de los datos. También considero que puede haber mejores maneras de vender espacios publicitarios y que es posible lograrlo mantiendo la privacidad de los usuarios; esto es algo en lo que se trabaja continuamente.

"Yo considero que Facebook es un buitre de los datos porque es una empresa que fundamentalmente gana dinero a partir de la explotación de la información personal de la gente."

Me causa ruido la necesidad de usar la analogía con los buitres dándole una connotación negativa. Desde esta perspectiva podría decirse que los bancos generan ganancias a partir de la explotación del dinero de los cuentahabientes, y los hospitales tienen ingresos a partir de las enfermedades de la gente, y las escuelas generan dinero a partir de la "ignorancia" de los estudiantes, y los gobiernos se aprovechan del trabajo de los ciudadanos para cobrar impuestos. Pero visto desde otra perspectiva, tal vez la de mi pequeño cerdo capitalista, ¿a caso no es ése el propósito de las empresas? el generar dinero.

¿Y por qué no generar dinero cobrándole a los usuarios? pues porque eso dejaría sin la posibilidad de formar o pertenecer a comunidades  a las personas que no tienen los medios para pagar suscripciones de esto y de aquello. Imagina que una persona necesita sangre, y podría haberla encontrado a través de Facebook, pero como no pudo pagar su suscripción, pues chin, no tiene esa oportunidad. Esto sería contradictorio con la misión de Facebook.

"¿Qué tanto afecta esto a un usuario de internet?". En este apartado el artículo habla de varios malos manejos de los datos, como la discriminación, la polarización, o la manipulación. Y es muy cierta la existencia de esos riesgos, y al respecto lo único que puedo decir es que nos queda un largo camino por delante para que esto no suceda.  Es por eso mismo que se tiene que trabajar mucho en la mejora de los algoritmos y los aspectos éticos que estos requieren.  

"En primer lugar hay que terminar con la economía de datos. La información personal no debería ser algo que se puede vender y comprar. Incluso en las sociedades más capitalistas están de acuerdo en que hay cosas que deben estar fuera del mercado como los votos, las competencias deportivas o las mismas personas, por ejemplo."

Me gustaría entender un poco mejor su argumento sobre por qué la información personal no debería de venderse. Y sé que esto es un tema sensible, pero, qué pasa si por ejemplo yo tuviera el poder o la oportunidad de vender mis datos a quién yo quisiera, así como puedo vender mi lampara, o mi celular. Entiendo por qué no vender los votos, o las competencias deportivas, o personas, pero no logro encontrar cómo estos conceptos se relacionan con los datos. Creo que este aspecto requiere un poco más de debate, y que valdría la pena pensar en la posibilidad de que uno decida qué datos vender, a quién venderlos y por cuánto. Después de todo, muchas veces vamos por la vida regalando nuestros datos por aquí y por allá. No estaría mal contemplar la posibilidad de obtener un ingreso a partir de ello.  

"¿Será posible recuperar internet o es una batalla perdida?". Ésta pregunta es un poco imprecisa, recuperar el internet ¿de quién?, y dárselo a quién. En China, por ejemplo, el gobierno es dueño del internet con sus legislaciones y barreras tecnológicas, y no parece ser algo necesariamente positivo.

"Yo soy bastante optimista. Hace años, cuando empecé a trabajar en privacidad, todo el mundo pensaba que era un tema muerto y hoy es más relevante que nunca. Hace años nadie pensaba que el GDPR (Reglamento General de Protección de Datos de la Unión Europea) era posible y, aunque es muy imperfecto, es un hito histórico.

Puedo con absoluta certeza decir que FB está absolutamente en favor de que se desarrollen legislaciones, y marcos de referencia. A mí me ha tocado involucrarme de cerca con las implementaciones de la legislación europea (GDPR). Y de hecho, FB ha tratado de empujar en esa dirección, y de ser parte del debate que enriquezca el diseño de esas leyes que, de no ser bien definidas, pueden terminar en la privación de la libertad de expresión de manera directa o indirecta (como el caso del artículo 13/17 y los memes).

"En este momento internet es como el salvaje Oeste y estamos pasando por un proceso civilizatorio en el que tenemos que hacer sea más habitable."

Totalmente de acuerdo, y por ello mismo creo que la solución no es cerrar la economía de datos, o cerrar empresas porque son buitres, o temerle al uso de los datos. Yo creo que el camino correcto es tener una participación activa en la creación de esta nueva civilización, no cerrar, sino construir juntos e inclusivamente.

El Resumen


Creo que FB tiene un papel importante en el desarrollo de comunidades y el fortalecimiento de pequeños negocios. Para ello, requiere generar ingresos que le permitan mantener y mejorar la plataforma. Los datos recolectados por WhatsApp son los mínimos necesarios para el funcionamiento de la aplicación, y las conversaciones son siempre privadas. La "economía de datos" requiere un mayor debate y tal vez una oportunidad de ser viable. Los algoritmos de análisis de datos y la compartición de datos requieren mejoras tecnológicas y la integración de motores éticos.  

El final feliz.


Para finalizar, comparto aquí este poema de John Donne al cual hago referencia en los primeros párrafos de esta entrada.

Las campanas doblan por ti.

¿Quién no echa una mirada al sol cuando atardece?
¿Quién quita sus ojos del cometa cuando estalla?
¿Quién no presta oídos a una campana cuando por algún hecho tañe?
¿Quién puede desoír esa campana cuya música lo traslada fuera de este mundo?
Ningún hombre es una isla entera por sí mismo.
Cada hombre es una pieza del continente, una parte del todo.
Si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida,
como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia.
Ningún hombre es una isla; la muerte de cualquiera me afecta,
porque me encuentro unido a toda la humanidad;

por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas; doblan por ti.

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